jueves, 11 de diciembre de 2008

tres años sin ti.


Hoy hace tres años que te marchaste, y aun no has vuelto. Estabas deseoso de montar en tu nueva moto, y aprovechaste un ratito para subirte a ella. Dejaste a tu mujer en el sofá, con esa morriña que a uno le da después de comer, y le dijiste que volvías en un momento.

Saliste hacia la carretera perfecta, buen asfalto y buenas vistas. Llegaste a tu destino, i decidiste volver a casa tomando el mismo camino. La distancia no era larga, por que tampoco era plan de dejar a tu niña esperando un domingo por la tarde. Esa niña por la que te desvivías.

Pero ahí estaba el destino, dispuesto a jugarte una mala pasada. Resbalaste en esa curva, y tu cuerpo deslizó suavemente pasando por debajo del guardarrail, para acabar parando en un terraplén. Una caída tonta sin consecuencia alguna, a no ser que tu cabeza impactó con el poste de ese hierro y te fracturó el cráneo, a pesar de llevar un casco de los buenos.

El forense dijo, que no tenías ningún rasguño, que tu huesos estaban todos intactos, y que la causa de la muerte era la herida de mas de 8 cm. De profundidad que tenías en la cara.

No quiero escribir sobre la rabia que siento, ya que hoy no es un día para la lucha, sino un día para el recuerdo, para encender una vela en tu memoria y esperar que disfrutes mucho de ese cielo, donde los moteros vamos cuando nos morimos, para juntarnos con los compañeros que nos dejaron antes, y disfrutar de unas curvas sin peligro.

Bueno compañero, que sepas que te seguimos recordando, y si alguna vez, el destino me la juega, ya vendrás a por mi, para enseñarme ese paraíso y poder hacernos una curvas juntos.
Dejo la foto de tu moto, imagino que te hará ilusión.

Hasta siempre compañero
v.ss al cielo.

4 comentarios:

Alberto Casasús dijo...

El eterno drama de los guardarraíles, que desde tiempos pasados ha segado numerosas vidas que podían haberse evitado; que sigue cobrándose cada día nuevas vidas, y seguirá poniendo fin a las vidas de ciudadanos y ciudadanas que han decidido utilizar la moto como medio de transporte, desplazamiento o turismo.
Las campañas institucionales no sirven absolutamente para nada beneficioso, a no ser que para favorecer económicamente a los amiguetes de la Administración a los que se encarga el trabajo. Si todo este dinero desperdiciado y malgastado, que proviene del erario público, se utilizara para ir suprimiendo estos guardarraíles y resguardarlos con los faldones que, como mínimo, evitan estas amputaciones o traumatismos mortales cuando el motorista se desliza por el asfalto en el accidente y tropieza con su férrea consistencia, al menos se irían minimizando estas situaciones. Y unas decididas políticas de actuación inmediata, posibilitarían en todo tiempo la existencia de estos elementos asesinos. Pero tropezamos en que no hay voluntad ni capacidad política para abordar de una forma decidida y práctica este problema.Una pena, pero cada país tiene el Gobierno que se merece.

Julio Docampo dijo...

¡Hasta cuándo hemos de esperar para que se eliminen estas viguetas metálicas que son la causa de un muy alto porcentaje de muertes de motoristas en nuestras carreteras!

Sergi dijo...

Lo que me queda claro, es que todo lo que cueste dinero y no de beneficios, la administración no le interesa.
Incluso les conviene que nos vayamos matando, dado que para ellos somos escoria. Las personas que vamos en moto por España, somos ciudadanos de segunda, con muchas obligaciones, pero con ningún derecho.
v.ss

Manel Sanchís Robusté dijo...

Alberto Casasús té tota la raó del mon. Tenim el que ens mereixem. ESCORIA.